Dimanche 20 mai 2012
 

 

 

Présidence
Muriel Queval

 

Direction des chants
Sylvie Giroux

 

Prédication
Pierre Pellerin

   
Verset - thème
« Vous aviez médité de me faire du mal : Dieu l'a changé en bien, pour accomplir ce qui arrive aujourd'hui... »
Genèse 50.20
 
 


 
 
 
 
 
     

Raoul Lopez Pacheco

LA JUVENTUD Y LA VEJEZ (Raoul Lopez Pacheco)
Salmo 92:12-14
 
Es bastante curioso que en el Decálogo que se encuentra en el libro de Éxodo, capítulo 20:12 la única promesa tenga por objeto preservar la dignidad de los mayores y sus relaciones en los vínculos familiares: “Honra a tu padre y a tu madre, para que vivas una larga vida en la tierra.” Y en forma parecida el apóstol Pablo toma como base esto para dar una lista de recomendaciones:
• Obedecer en el Señor a nuestros padres
• Que los padres no provoquen a ira a sus hijos
• Criadlos en disciplina,etc

El anciano o anciana como hijos e hijas de Dios, creyentes en el Hijo de Dios, Jesús, en sí son un mensaje, un testimonio de fe.

Contrario a los criterios que el mundo usa en relación a la ancianidad, la Biblia habla de fructificar. “El justo florecerá como la palmera…aún en la vejez fructificarán.”  (Salmo 92-14).

En el mundo productivo una persona que pasa de los 40 años, ya no es elegible para un trabajo. En los países desarrollados debido a los afanes y trabajo, los ancianos y ancianas son un obstáculo para los hijos e hijas y los llevan a lugares para ancianos (as) y con todo y lo bonito que son, muy cómodos, ellos purgan allí sus últimos días, y allí mueren solo por el delito de llegar a la senectud.

En la Biblia hay un reconocimiento maravilloso a la ancianidad:
“Plantados en la casa de Jehová, en los atrios de nuestro Dios florecerán. Aún en la vejez florecerán; estarán vigorosos y verdes, para anunciar que Jehová mi fortaleza es recto, y que en él no hay injusticia” ( Salmo 92:13-15)

Si bien es cierto que en la vejez decae el vigor físico, no es menos cierto que en muchas ocasiones, gracias a la experiencia y a sus conocimientos adquiridos y en el anhelo de ser útiles, hacen una contribución poderosa a la sociedad.

Tenemos grandes figuras como estadistas, inventores, pedagogos, escritores, pastores y otros que no quisieron someterse a la edad de la jubilación o el retiro, a la marginación o al exilio que algunas comodidades imponen a los ancianos y ancianas para dar su contribución en bien de la humanidad.

En Levítico 19:32 dice “Delante de las canas te levantarás y honraras el rostro del anciano, y de tu Dios tendrás temor. Yo Jehová” Este es un derecho al reconocimiento público que los ancianos tienen, el honor que debe darles la sociedad que ellos con el vigor de su juventud un día forjaron: el hogar que lograron construir.
A veces el énfasis puesto en la juventud y el consiguiente temor a la vejez ha creado un clima de rompimiento generacional que no hace ningún bien a la juventud, ni a la “vejentud” Es necesario equilibrar y tender puentes entre estas dos etapas de la vida; los jóvenes tendrán que reconocer que la única alternativa que tienen frente la vejez es la de morir jóvenes o llegar a la vejez. El anciano tiene que reconocer que su experiencia no debe ser motivo para despreciar a los jóvenes, sino compartir generosamente esa experiencia.
Las buenas relaciones que deben existir entre ambos, se muestra en el libro de Jeremías capítulo 31:13 “…la virgen se alegrará en la danza, los jóvenes y los viejos juntamente.” Zacarías 8:4a,5 dirá: “…Aún han de morar ancianos y ancianas en las calles de Jerusalén…y las calles de la ciudad estarán llenas de muchachas y muchachos que jugarán en ellas.”

Finalmente, hay una recomendación bíblica a la juventud. “Ninguno tenga en poco tu juventud, sino se ejemplo de los creyentes en palabra, conducta, amor, espíritu, fe y pureza.”  (1ª. Timoteo 4:12)
 

Job un hombre de conducta intachable, sometido a una prueba terrible, perdió todos sus bienes, se quedó sin hijos y contrajo una horrible enfermedad.
ESPERANZA PARA SU VIDA (Raoul Lopez Pacheco)
Job 38:1-2
Job un hombre de conducta intachable, sometido a una prueba terrible, perdió todos sus bienes, se quedó sin hijos y contrajo una horrible enfermedad.
A pesar de todo eso, NO DEJÓ DE BENDECIR EL NOMBRE DEL SEÑOR (Job 1:21; 2:10)
“Entonces Dios le habló a Job de en medio de la tempestad. ¿Quién eres tú para dudar de mi providencia y mostrar con tus palabras tu ignorancia?”
Ahora es el momento oportuno, el tiempo perfecto para renovar su fe en el Dios justo y misericordioso y si aún no le ha conocido, sea este mensaje un dardo a su corazón para penetrar y confiar en el Señor.
No importa el momento de crisis o angustia que esté pasando, Dios tiene un propósito par su vida.
El Creador del universo y Padre nuestro está ofreciendo, a través de su hijo Jesucristo, tiempos de refrigerio y quiere que todos y todas se salven.
Invite a Jesús, a través de una oración personal, a entrar en su corazón y El le dará la paz y tranquilidad que necesita en este momento. El ahora le dice: “Venid a mi todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar, acepten el yugo que les pongo, y aprendan de mi, que soy manso y humilde de corazón, así encontrarán descanso para vuestras almas. (Mateo 11:28,29)